


El artículo ha sido añadido a su diario de viaje.
Este objeto ya existe en su diario de viaje.
Las gargantas del Allier, en el departamento de Alto Loira, se han acondicionado para que sus vacaciones en familia resulten tranquilas y seguras, y le permitirán descubrir este río salvaje desde el tren turístico. Puede descender sus aguas claras y bravas en raft o en piragua, acompañado por monitores diplomados, o recorrer las orillas en bici o a pie, sin perturbar la fauna ni la flora protegidas.
Esta comarca del sur de Auvernia, que disfruta de un microclima, seduce a los amantes del aire puro, la naturaleza, la tranquilidad y las actividades de ocio.
Allí donde no llega ninguna carretera, circula el tren turístico del Alto Allier, un medio de transporte atípico y respetuoso con el medio ambiente. En el corazón de estos relieves inhóspitos, ciertas personas tuvieron una idea disparatada hace un siglo y medio: crear una vía ferroviaria para unir “directamente” Marsella y París.
Serpenteando y zigzagueando al son de los meandros del río entre Langeac y Langogne, este tren único, que a veces circula literalmente pegado a la pared de la garganta, le ofrece unas vistas magníficas de las gargantas, excavadas de forma espectacular por las aguas violentas y tumultuosas del Allier, que dicen mucho del carácter de este río: joven, impetuoso y sorprendente.
Descubrirá un emplazamiento a menudo sorprendente por su belleza, la variedad de sus colores y luces, la verticalidad de las paredes, el caos de rocas erigidas hacia el cielo, la presencia de capillas románicas al borde del río, la diversidad y la vitalidad de la fauna y la flora que lo pueblan.
¡Bienvenido a uno de los últimos ríos salvajes de Europa!

Venga a probar la fuerza de estas aguas bravas. Le proponemos numerosas actividades en plena naturaleza que podrá practicar en el corazón de este marco natural soberbio, acompañado o solo: descenso en piragua o en kayak, rafting, tubing… Muchas empresas le proponen estas actividades en Brioude, Chilhac, Langeac, Lavoûte-Chilhac, Monistrol-d’Allier, Prades o Villeneuve-d’Allier. Algunos combinan el descenso del río con recorridos de aventura en los árboles, otros organizan estancias cortas.
Para aquellos que buscan la calma y la serenidad, las gargantas del Allier también constituyen lugares auténticos y preservados para bañarse y pescar.
En Prades, zambúllase en el agua al pie de los prismas basálticos que se izan a casi cien metros de usted. En Monistrol-d’Allier, donde hay socorristas que vigilan el baño de sus hijos, también podrá tumbarse al sol, con los pies en el agua. También hay playas en el río en Auzon, Alleyras y Langeac. Por el camino, quizás se cruce con un pescador que venga en busca de truchas, tan abundantes en estas aguas frescas y limpias. A orillas de los ríos y lagos se practican todas las formas de pesca.
Pour ceux qui cherchent calme et sérénité, les Gorges de l’Allier sont aussi des lieux authentiques et préservés pour baignade et pêche.
A Prades, mettez-vous à l’eau au pied des orgues basaltiques qui vous surplombent de près de cent mètres. A Monistrol-d’Allier, où la baignade de vos enfants est surveillée, vous pourrez également vous allonger au soleil, les pieds dans l’eau sur les plages qui bordent la rivière à Auzon, Alleyras et Langeac. En chemin, vous croiserez peut-être un pêcheur venu taquiner la truite qui abonde dans ces eaux fraîches et propres. Toutes les formes de pêche se pratiquent sur la rivière et en étangs.
De nombreux stages sont proposés par des guides de pêche.

La demostración de la pureza del Allier: el regreso del salmón rey.
Todos aquellos sensibilizados sobre el medio ambiente se muestran encantados, ya que cada vez hay más salmones del Atlántico que suben en otoño por el Alto Allier para venir a desovar en las aguas donde nacieron. Una costumbre que sigue siendo todo un misterio: ¿cómo son capaces estos peces de ir nadando al Atlántico Norte, hacia Islandia o Labrador, después de haber descendido nada más y nada menos que todo el Loira, y volver a encontrar luego el camino hacia el río donde nacieron?
Según los especialistas estos peces son capaces de identificar por el sabor y el olor su agua de nacimiento, ¡y lo memorizan en un rincón de su cerebro!
Una estancia en las gargantas del Allier también constituye una buena ocasión para retroceder en el tiempo. Una parada en el transcurso de la historia en el curso del río: el castillo de Chavaniac-Lafayette, donde nació en 1757 el célebre marqués de Lafayette, figura destacada de la Revolución Francesa y de la independencia de los Estados Unidos de América. Restaurada a menudo, esta hermosa vivienda del siglo XIV le propone un recorrido museográfico apasionante a través de la vida del marqués.
Sea cual sea el medio elegido para descubrirlas, el visitante estará de acuerdo con los incondicionales del patrimonio natural y los apasionados de la arquitectura antigua en que las gargantas del Allier, “Pays d’Art et d’Histoire” (comarca de Arte e Historia), constituyen un “museo a cielo abierto”, para unas vacaciones sanas y dinámicas.

